Hay días en los que el running deja de ser un entrenamiento en solitario para convertirse en una experiencia compartida que se disfruta mucho más. Eso es exactamente lo que vivimos el pasado jueves 12 de marzo probando las Salomon Aero Glide 4 GRVL en el Social Run organizado por Salomon y Forum Sport. No fue solo una presentación de producto: fue una experiencia completa… con risas, buen ambiente y también algo de barro.
Lo que vivimos en el monte Arraiz en Bilbao fue la confirmación de que el Gravel Running no es una moda pasajera.
Así que si estás buscando una zapatilla capaz de moverse con soltura entre distintos terrenos sin renunciar a la comodidad, sigue leyendo.
Cuatro equipos con un objetivo: no perder el norte
La experiencia empezó cuidando todos los detalles. Nada de calzarse las zapatillas deprisa y salir a correr. Las nuevas Salomon Aero Glide 4 GRVL esperaban a cada participante listas para entrar en acción.
Tras una breve charla técnica para entender por qué este modelo destaca por su polivalencia, gracias a su amortiguación y su suela híbrida, llegó el momento de ponerlas a prueba haciendo lo que mejor sabemos, correr.
Y como ya sabemos que los eventos de Salomon y Forum Sport siempre traen alguna sorpresa, lo que venía no iba a ser un simple rodaje tranquilo, era algo que nadie se lo esperaba.
El Gravel no es solo correr por una pista de gravilla: es fluir, explorar y compartir la experiencia. Por eso en este evento el trabajo en equipo, la estrategia y la agilidad eran casi tan importantes como las piernas.
Identificados con pulseras de colores luminosas (porque la noche empezaba a caer), las corredoras y corredores se enfrentaron a un circuito que lo tenía todo: orientación, pruebas de agilidad/habilidad, equilibrio y fuerza.
El recorrido era una mezcla perfecta de senderos, hierba y zonas de gravilla, por lo que fue el escenario ideal para comprobar cómo responde la zapatilla cuando el terreno deja de ser completamente predecible.
La meta: volver juntos… y celebrarlo.
Tras casi una hora de aventura por las pistas y senderos del monte Arraiz siguiendo un mapa de orientación, y ya completamente de noche después de superar varios challenges y pasar por todos los checkpoints marcados, todos los equipos lograron regresar al punto de inicio para enfrentarse al último reto: una divertida prueba de coordinación rodeados de luces de colores en donde los equipos se jugaban la clasificación, e incluso el orgullo.
Una prueba final en la que haber sido el equipo que mejor se había orientado, o el más rápido, no era suficiente. En esta prueba también había que ser el más coordinado y sincronizado, una asignatura pendiente para muchas y muchos runners.
Sabemos que el espíritu del Gravel es diversión, compañerismo y la libertad de pasar del asfalto a las pistas de grava o a senderos sin pensarlo demasiado, y por eso en esta prueba de orientación en realidad no había ni ganadores ni perdedores.
Todas y todos se pudieron llevar su premio a casa: una botella Salomon ultraligera perfecta para hidratarse bien después de un entrenamiento exigente de Gravel.
Para cerrar una experiencia así, no podían faltar unos buenos pintxos, mientras un DJ animaba el ambiente e invitaba a sacar algún que otro paso prohibido.
Si estuviste allí, busca tu mejor pose en la galería de fotos. Y si te lo perdiste… mantente atento, porque el Gravel no descansa.
¡Larga vida al Gravel Running y a la comunidad gravelera!

Tengo la fortuna de haber disfrutado de muchas cumbres en Pirineos y Picos de Europa, y de haber esquiado unos cuantos inviernos en Los Alpes. Esto, sin dejar de lado diferentes aventuras en países como Islandia, Noruega, Suecia, Finlandia, Escocia…
Mi pasión por la tecnología también me ha hecho ser un poco “friki” de los gps y diferentes gadgets para las actividades outdoor.
Podríamos decir que deporte y tecnología son mis mantras para entender mi vida.



























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