Somos muy fans del verde de Pirineos o Picos de Europa, pero hoy os proponemos cambiar de paisaje para hacer nada menos que una ruta de volcanes en Lanzarote: ¿Os apuntáis? 🙂
A 140 km de la costa africana, Lanzarote es la cuarta isla de las Canarias en extensión, y la tercera en población. Recibe el sobrenombre de Isla de los volcanes por las muestras evidentes de su eruptivo pasado. De hecho, el volcán Timanfaya todavía sigue activo.
Tiene unos 60 km de longitud y apenas 21 en su zona más ancha.

UN POCO DE HISTORIA…
Sus restos geológicos más antiguos se remontan a unos 15 millones de años, pero las violentas y prolongadas explosiones volcánicas de los siglos XVII y XVIII son las que dieron lugar al paisaje que ahora nos sobrecoge.

Gracias a la sensibilidad ambiental y a una estricta normativa legal, buena parte de la isla lucha para mantener el equilibrio entre el desarrollo turístico y la conservación de la naturaleza, que le llevó a ser declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1993.
Cuenta además con zonas especialmente protegidas, como el Parque Nacional de Timanfaya o el Parque Natural de los Volcanes.
Ten en cuenta esa protección al realizar el recorrido que te mostramos.
Debes saber esto antes de empezar la ruta…
De la cantidad de itinerarios que ofrece la isla nos decidimos por uno que nos permite visitar tres volcanes, Montaña Colorada, Montaña Negra y la Montaña del Cuervo, rodear dos de ellos, la Colorada y la del Cuervo, subir a la cima de uno, la Negra, así como entrar al cráter de otro, el del Cuervo.

Añadiremos un aliciente más: esta es la zona en la que empezaron las grandes erupciones de 1730, generando primero el Volcán del Cuervo o las Lapas, y donde acabaron, 6 años más tarde, formando la Montaña Colorada.
Todo ello en 11,75 km de recorrido y 3 h 27 minutos de duración total, a un ritmo medio de 4,2 km/h.
La cota máxima está a 518 metros, en la cima de Montaña Negra, y la mínima, en el cráter de la Montaña de las Lapas o del Cuervo, a unos 305 msnm.
Es preciso llevar una buena provisión de agua, alimentos en función de nuestros hábitos, vestuario adecuado para la temporada en que estemos, gorro, gafas y protección solar, así como los elementos básicos de seguridad, orientación y comunicaciones.
Para facilitar el acceso, en las proximidades hay dos aparcamientos autorizados, en la carretera LZ-56.

Nosotros dejamos el vehículo en el situado más al norte, cerca de Montaña Colorada, y decidimos hacer el recorrido que mostramos en base a la hora y dirección del sol y a realizar la zona más pendiente antes de que la temperatura ambiente fuera excesivamente alta.
Hay que resaltar que está prohibido abandonar los caminos balizados, para evitar degradar las frágiles laderas de los volcanes.
En conjunto, se trata de un recorrido fácil, desde el punto de vista técnico, pero parte de esos kilómetros se hacen sobre lapilli o cenizas volcánicas, lo que resulta más penoso que hacerlo sobre firmes sólidos.
Un valor añadido de este itinerario es la gran cantidad de información sobre volcanes que se nos ofrece en numerosos paneles (cerca de 30) distribuidos por los casi 12 kilómetros de caminos.

Al acabar, y a pesar de que alguno ha sido vandalizado, tendremos una buena imagen de lo que aconteció en la zona, de la convivencia entre la conservación de la naturaleza con las necesidades humanas, y del “por qué” de los actuales perfiles.
¡COMENZAMOS LA RUTA POR LOS VOLCANES EN LANZAROTE!
Desde el aparcamiento salimos en dirección ESE, dejando Montaña Colorada a nuestra izquierda, y en un cruce bien marcado tomamos rumbo hacia Montaña Negra.

MONTAÑA NEGRA:
Con sus 518 metros de altitud, es el volcán más alto de los tres que visitamos.
Aunque hay varias rutas de ascenso, permitido en el caso de este cono volcánico, nosotros preferimos seguir el que recorre su cara NO, donde la ladera parece más larga, haciendo algunas zetas entre pequeños arbustos de bejeque y algún geranio.

Aquí, el paso corto y tranquilo viene bien, porque cuando la pendiente se empina, el terreno cede ante las presiones fuertes de los pasos largos y perdemos buena parte de lo ascendido en cada zancada.
Una vista de 360º es el premio desde la amplia cumbre. Conos y cráteres, campos de lava y “malpaís” pueblan el paisaje hacia donde miremos y dan testimonio del cataclismo que asoló Lanzarote durante 6 interminables años.


Bajar es más fácil. De hecho, salvo el inconveniente de las piedrecillas de material volcánico que se nos cuelan en el calzado, basta con ir clavando talones cuesta abajo, por la marcada senda, para llegar hasta la base.

Curiosamente, al final encontramos un indicador que prohíbe el paso en sentido ascendente por ese evidente camino.

En lugar de ir directos al aparcamiento del otro lado de la carretera, seguimos trazas que nos llevan a cruzarla algo más al Sur, enlazando con el camino balizado en dirección a la Montaña de las Lapas o del Cuervo, de 385 metros de altitud.

MONTAÑA DE LAS LAPAS o DEL CUERVO:
Como hemos citado, esta fue la primera boca de la erupción de 1730. Nació concretamente el día 1 de septiembre de ese año.
En apenas 10 minutos llegamos a una bifurcación con un panel explicativo. Frente a la ladera del volcán tomamos a la derecha, comenzando su perímetro en dirección Norte.
Enseguida llegamos a la brecha que se abrió en la ladera N y dio salida incontrolada a la lava, anegando una gran extensión de tierras denominada malpaís, tal como hoy se aprecia.
La entrada a la caldera mediante un camino en descenso nos muestra las paredes, heridas por la erosión y por la mano humana, pues del lugar se extrajo material como el lapilli para enriquecer campos de cultivo.

Salimos de esa depresión y seguimos rodeando el volcán en dirección Oeste.

El paisaje va cambiando lentamente y vemos la zona al SO a la que el viento llevó la mayor parte de las cenizas, dando forma asimétrica a la montaña.
Continuamos por el perímetro y, en leve ascenso llegamos de nuevo a la bifurcación inicial y al cartel sobre el “Uso y conservación del Patrimonio Geológico”.
Ese tramo se hace pesado por el fino grano del lapilli que lo compone. Es como andar sobre arena seca.
Desandamos la pista para llegar de nuevo al aparcamiento más cercano de la LZ-56 y volvemos a cruzarla. Esta vez, en dirección Norte y sesgando ligeramente al Este para enlazar con el sendero que habíamos tomado antes en dirección contraria.
Llegamos ahora frente al amplio cono volcánico de Montaña Colorada, de 459 metros y el último en formarse en 1736.
MONTAÑA COLORADA:
En el cruce tomamos a la derecha, en dirección Este.
La vertiente Este muestra el color que le da nombre y, a pesar de lo tentador que resulta, el ascenso a su cima está prohibido, aunque aparecen huellas de quienes no han hecho caso.

Recorrido un tramo, nos llamará la atención una importante bomba volcánica a nuestra derecha.

Las bombas eran expulsadas desde el interior de los volcanes por las imponentes explosiones habituales en los de tipo estromboliano, como los que vemos.
Durante el recorrido del perímetro, los abundantes paneles informativos nos permitirán saborear el paisaje conociendo cómo se formó.
Si bajamos de escala visual y nos fijamos en los muy pequeños detalles, en algunas rocas del mismo camino encontraremos atractivas incrustaciones verdes. Se trata de olivino. Una roca ígnea formada por diversos silicatos que, en sus formas mejor cristalizadas, se considera piedra semipreciosa.

En el norte del perímetro se aprecia la existencia de zonas ya clausuradas de extracción de material volcánico para construcción y agricultura.
Seguimos rodeando Montaña Colorada y al llegar a la zona Oeste nos llama la atención la presencia de otra enorme bomba volcánica junto al camino y, cerca ya del aparcamiento inicial, vemos la quebrada cresta de la Montaña de las Nueces.

Completamos de esa forma este recorrido instructivo y estimulante por terrenos que, hace casi 300 años, sufrieron impresionantes cataclismos telúricos. Puedes descargar el track de la ruta pinchando aquí.
Si quieres hacer más planes al aire libre, aquí te dejamos más opciones que te pueden interesar:
- TOP TEN DE EXCURSIONES PARA HACER EN FAMILIA ESTE VERANO
- LOS 5 MIRADORES MÁS BELLOS DEL PIRINEO FRANCÉS
- RUTA POR LOS CIRCOS GLACIARES DE NEILA

Soy Kepa Lizarraga Sainz, Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte y Diplomado en “Médicine et Biologíe des environnements extrêmes” por la Universidad de Burdeos.
He trabajado con deportistas de todos los niveles competitivos. Desde aficionado hasta élite mundial, y de especialidades tan diversas como el atletismo, el remo, piragüismo, ciclismo, triatlón, esquí en todas sus modalidades y, sobre todo, montañismo, que también practico.
Sobre el terreno, he sido médico de varias expediciones a las más altas cimas, cono el Everest y el K2, de largas travesías de montaña, como la Transpirenáica y de pruebas como el Campeonato del Mundo de Cross, de 1992, o la Universiada de invierno, en 1995, de Campeonatos del Mundo de Baloncesto femenino junior, de Cesta Punta o de Sokatira, de Campeonatos estatales de varios deportes, o médico de la Selección Española de Ciclismo femenino, por citar algunas pruebas.
He publicado varios libros sobre la Medicina aplicada a esos deportes, presentado comunicaciones científicas en Congresos internacionales y publicado más de 400 artículos de divulgación sobre Medicina del Deporte.
Actualmente colaboro, junto con mi hijo, Mikel Lizarraga Elejaga, en el Blog de montaña de Forum Sport.
Por favor puedes poner en tu blog que montaña negra está prohibido subirla, en Lanzarote no está permitido subir las montañas a menos que sea caldera blanca o las grietas de Lanzarote. Te lo digo porque estoy de informador en este volcán todos los días y me viene mucha gente diciéndome que esta ruta dice esto y está otra dice esto otro. Ya está confirmado mediante trabajadores de la reserva de la biosfera y agentes medioambientales que no está permitido subir ningún volcán de la isla a menos que sea los anteriores mencionados. Gracias
¡Muchas gracias por tu aportación, ALIAS!
En el momento en que realizamos ese recorrido, ninguna información nos alertó sobre la prohibición de ascender a Montaña Negra, aunque sí conocimos la de hacerlo a Montaña Colorada.
He contactado con Medio Ambiente del Cabildo y me confirman tu información.
Así pues, evitemos ascender a la cima de Montaña Negra, y a la del resto de los volcanes.
Podemos sustituirlo por recorrer su perímetro, al igual que hicimos con los otros dos volcanes citados.
Repito: ¡NO DEBEMOS ASCENDER A NINGUNA DE ESAS CIMAS!
¡Muchas gracias, de nuevo, ALIAS!