Saber cómo calcular la duración de un recorrido en la montaña es un dato muy importante a la hora de escoger o diseñar un itinerario. Y eso es justo de lo que vamos a hablar en las siguientes líneas: ¡Acompáñanos que te interesa!
Pero si esto lo dicen en cualquier guía…
Casi todas las guías y publicaciones, en cualquier tipo de formato, indican este dato, junto a la longitud y los desniveles a superar.
Pero no sabemos si nuestras cualidades y capacidades nos permitirán cumplir con los tiempos ofrecidos, si conseguiremos llegar mucho antes o si, por el contrario, la predicción será demasiado optimista y se nos hará de noche en el camino.
Diversos estudios nos indican los ritmos más económicos para realizar un recorrido, incluso en función de las pendientes del mismo. Pero es difícil integrar, además de los desniveles, las características del terreno, por ejemplo.
Detalles así tienen una influencia tremenda en el ritmo de marcha.
Por eso, recomendamos hacer comprobaciones personales siempre que utilicemos información de fuentes que no conocemos.
De hecho, siempre ha habido autores que lo hacen todo sorprendentemente rápido, haciendo que pensemos incluso en cierta tendencia a la exageración de sus ritmos, y otros que, por el contrario, se ve que se toman sus desplazamientos con paciencia, disfrutando del entorno.
Calcular la duración de un recorrido en la montaña en plan BIEN
Una de las formas de calcular, por nuestra cuenta, cuánto tardaremos en cubrir cierto recorrido, es tomando en cuenta dos parámetros fundamentales:
- Distancia a recorrer.
- Desnivel positivo a salvar.
Por lo general, se toma como base de partida de los cálculos que el ritmo promedio de marcha viene a ser de unos 4 km/hora, y que el ritmo de ascenso es de unos 400 metros/hora.
Teniendo ambos datos en consideración, vamos a calcular el tiempo que tardaríamos en realizar un recorrido de 12 km con 800 metros de ascenso.
12 km / 4 km/h = 3 horas = 180 minutos
Eso es lo que nos costará cubrir el componente horizontal del itinerario.
Por otra parte, el ascenso exigirá:
800 m / 400 m/h = 2 horas = 120 minutos
Esa cifra es la que necesitaremos para los desplazamientos en altura.
La fórmula que estamos utilizando consiste en sumar a la cifra mayor de las dos obtenidas la mitad de la menor.
En el caso tomado como ejemplo, la cifra mayor es 180 minutos, a los que sumaremos la mitad de la menor, que es:
120 minutos / 2 = 60 minutos
Luego el tiempo estimado para recorrer esos 10 kilómetros con 800 metros de ascenso será:
180 + 60 = 240 minutos = 4 horas
¿Y si en mi ruta predominan los ascensos?
Pongamos que queremos calcular el tiempo que nos llevará hacer el recorrido de una conocida prueba de kilómetro vertical, pero sin afán competitivo. Simplemente andando.
La distancia a recorrer es de 3,9 kilómetros, superando en ellos 1.110 metros de ascenso.
Utilizamos los cálculos antes descritos:
3,9 km / 4 km/hora = 0,975 horas = 58,5 minutos
Ese es el tiempo que nos costaría realizar el componente horizontal del recorrido.
1.110 m / 400 m/h = 2,775 horas = 166,5 minutos
Como se aprecia, en este caso la cifra mayor es la que corresponde al ascenso de desnivel, luego a 166,5 minutos deberemos añadir la mitad del tiempo del componente horizontal:
58,5 minutos / 2 = 29,25 minutos
Y el cálculo final es:
166,5 + 29,25 = 195,75 minutos = 3 horas y poco más de 15 minutos
Que es lo que tardaremos en llegar andando a la cima de ese kilómetro vertical.
Calcular la duración de un recorrido en la montaña de manera personalizada
Sin embargo, no todas las personas tenemos las mismas facultades físicas, ni los mismos ritmos de marcha.
Es por eso que, si queremos hacer cálculos más precisos y personalizados, lo que resulta conveniente es comprobar en varios recorridos la diferencia que puede haber entre el resultado de la fórmula propuesta y la realidad.
Por ejemplo: si en el recorrido del primer caso, en lugar de 4 horas (240 minutos), hemos tardado 3 horas y 40 minutos (220 minutos), veremos que hemos hecho el camino en un 91,7% del tiempo calculado:
220 minutos / 240 minutos = 0,917
En caso de que en otros itinerarios y fechas ocurra algo similar, al resultado de la fórmula aplicaremos un porcentaje de corrección que, siguiendo con el caso anterior será:
240 minutos (tiempo teórico de la fórmula) X 0,917 (factor de corrección) = 220,08 minutos
Y ese será el tiempo calculado más próximo a nuestra forma y ritmo de andar.
Esa misma adaptación podemos aplicar a los tiempos que distintos autores nos ofrecen en sus tracks de itinerarios.
Comprobando en varias ocasiones la diferencia entre los tiempos que cada uno indica y los nuestros reales, podemos calcular el porcentaje de variación aproximado que, si lo aplicamos al valor teórico ofrecido, nos ayudará a calcular con mayor precisión cuánto podemos tardar en cada recorrido.
¿Por qué es imposible calcular la duración de un recorrido en la montaña de manera exacta?
Sin embargo, es preciso tener en cuenta que un cálculo exacto es prácticamente imposible.
La carga que llevemos en la mochila, un tramo embarrado, o un palmo de nieve recién caída influirán en el tiempo real de caminata.
Además de la gran lista de imprevistos que pueden suceder: una preciosa luz que nos incita a hacer fotografías, ayudar a alguien que lo necesita, una inesperada “pájara”, la aparición de viento, lluvia o niebla, etcétera.
Por lo tanto, cuando preparemos una excursión, especialmente en el periodo invernal, en el que las horas de luz son menos y la meteorología puede ser más adversa, conviene calcular siempre márgenes holgados de tiempo, para poder bajar del monte con una sonrisa y no de forma apresurada, entre tinieblas.
Y ahora que ya tienes todo preparado para calcular la duración de un recorrido en la montaña, te compartimos otros artículos para tu próxima aventura:

Soy Kepa Lizarraga Sainz, Doctor en Medicina y Cirugía, Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte y Diplomado en “Médicine et Biologíe des environnements extrêmes” por la Universidad de Burdeos.
He trabajado con deportistas de todos los niveles competitivos. Desde aficionado hasta élite mundial, y de especialidades tan diversas como el atletismo, el remo, piragüismo, ciclismo, triatlón, esquí en todas sus modalidades y, sobre todo, montañismo, que también practico.
Sobre el terreno, he sido médico de varias expediciones a las más altas cimas, cono el Everest y el K2, de largas travesías de montaña, como la Transpirenáica y de pruebas como el Campeonato del Mundo de Cross, de 1992, o la Universiada de invierno, en 1995, de Campeonatos del Mundo de Baloncesto femenino junior, de Cesta Punta o de Sokatira, de Campeonatos estatales de varios deportes, o médico de la Selección Española de Ciclismo femenino, por citar algunas pruebas.
He publicado varios libros sobre la Medicina aplicada a esos deportes, presentado comunicaciones científicas en Congresos internacionales y publicado más de 400 artículos de divulgación sobre Medicina del Deporte.
Actualmente colaboro, junto con mi hijo, Mikel Lizarraga Elejaga, en el Blog de montaña de Forum Sport.









Excelente artículo. He leído bastante al respecto y nunca había leído sobre los cálculos matemáticos y la aplicación de la corrección individual.
¡Me alegra haber podido aportarte algo, Jose!
¡Gracias por el detalle!
Kepa