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¿Es tan importante el peso del calzado de montaña? Hagamos cuentas…

Escrito por Kepa Lizarraga

Cuando vas a la montaña… ¿priorizas la protección o llevar un calzado más ligero que haga que cada paso sea más fácil? En este post hacemos mediciones para saber cuánta energía le cuesta a tu pie cada paso en función de si llevas una zapatilla de trekking o un calzado tipo MID: ¡Sigue leyendo para conocer la mucha –o relativa- importancia del peso del calzado de montaña!

 

¿Qué buscamos en el calzado de montaña?

 

Cuando compramos calzado de montaña tenemos claro para qué lo queremos. Queremos que nos proteja del suelo irregular y del frío, sobre todo, aunque también del calor y las radiaciones solares. También queremos que amortigüe los impactos que se producen durante los miles de pasos que damos por todo tipo de terrenos. Además, necesitamos adherencia que nos mantenga con seguridad sobre terrenos que, en ocasiones, resultan ser deslizantes.

 

peso del calzado de montaña

 

Y también buscamos que nos aporte estabilidad, para que las fuerzas que se generan al pisar en ángulos incorrectos no lleguen a producirnos lesiones articulares.

En resumen: ¡queremos todo…!

 

¿Y esto qué tiene que ver con el peso del calzado de montaña?

 

…pero conseguirlo supone que los materiales que necesitaríamos para cumplir al máximo con esos deseos harían muy pesado el calzado…

…y la Física nos dice que, en este caso, lo que es bueno para la salud o la seguridad no lo es para el rendimiento deportivo.

Andar es encadenar una serie de sucesivos desequilibrios para conseguir que nuestro centro de gravedad corporal esté o caiga sobre nuestros apoyos.

 

peso del calzado de montaña

 

Ello implica un movimiento de los pies que llegan a pasar por varias fases.

 

Comencemos por el principio: las fases de apoyo del pie

 

Una descripción sencilla nos muestra una fase de apoyo, en la que uno de los pies está posado sobre el suelo, si bien la zona de contacto varía, comenzando por el talón, desplazándose por el lateral externo y finalizando en el antepié, con el despegue del dedo más largo.

 

 

 

Si estamos corriendo, a esa fase le seguirá otra, llamada de vuelo, en la que nuestro cuerpo no tiene ningún contacto con el suelo. Pero si vamos andando, el apoyo final del antepié de una extremidad coincidirá con el del talón del pie opuesto.

Por lo tanto, cada pie pasara por varios momentos:

  • Uno en el que su velocidad respecto al suelo es nula, estando prácticamente quieto.
  • A continuación, ese pie se despegará del suelo y se acelerará hacia delante.
  • En el tercer momento, se irá perdiendo velocidad de desplazamiento.
  • En el cuarto, se posará quieto en el suelo.

Esas fases de aceleración, frenado y parada constituyen un movimiento que, técnicamente, recibe el nombre de alternativo.

Lo conocen muy bien las gentes del mundo del motor de competición, porque es el movimiento en el que más energía se desperdicia por inercia, en las fases de aceleración y frenado.

Debemos recordar que cuanto más al extremo de la pierna se encuentre el peso de sobrecarga, más se notará su efecto, porque el pie, por ejemplo, tiene movimientos más amplios y a mayor velocidad que la rodilla al dar un mismo paso.

 

peso del calzado de montaña

 

Llegamos al meollo: el peso del calzado de montaña

 

Ahora entendemos que el trabajo de cada paso que damos será mayor si llevamos un calzado pesado que si es ligero.

Lo que ocurre es que ese esfuerzo también depende de la velocidad de los gestos.

Cuanto más rápido damos los pasos, más energía se gasta y mayor es la diferencia entre llevar un calzado ligero o uno más pesado.

En el video sobre las fases de un paso, ralentizado, la velocidad real de desplazamiento del pie izquierdo es de unos 4,3 m/seg, andando a unos 4 km/hora, lo que constituye un ritmo tranquilo.

Pero si hacemos la misma medición en una persona corriendo a 12 km/hora, encontraríamos velocidades de desplazamiento del pie de unos 13 m/seg o más.

Mover un exceso de peso a esa alta velocidad sí que cuesta más esfuerzo y hace que se noten diferencias de peso de incluso unas decenas de gramos.

 

peso del calzado de montaña

 

Por eso en el mundo de la competición es habitual que se dé prioridad, prácticamente siempre, a la ligereza del calzado.

Sin embargo, no todas las personas vamos al monte a competir.

Ni todas tenemos unas articulaciones, sobre todo en el caso del tobillo, en perfecto estado y capaces de soportar torsiones sin romperse.

 

Si no eres deportista de competición, prioriza la protección

 

En estas otras situaciones debemos dar prioridad a la protección frente a la ligereza, escogiendo modelos “MID” o incluso botas con caña más alta, que nos protegerán mejor.

En los dos videos siguientes resulta evidente la mayor sujeción del pie al utilizar calzado de caña más alta.

 

 

 

 

 

Se aprecia que en el caso de la zapatilla de montaña las articulaciones del tobillo pueden moverse sin dificultad en ángulos amplios, mientras en el caso de la bota MID esa zona, parcialmente abrazada por la caña, está más protegida.

 

¿Cuánto influye en el rendimiento la diferencia del peso del calzado de montaña?

 

Para probarlo, hemos hecho mediciones con dos formatos de un mismo modelo, fabricado por la firma alemana Salewa: la Alp Trainer 2 GTX y la Alp Trainer 2 MID GTX.

 

peso del calzado de montaña

peso del calzado de montaña

 

La primera es una zapatilla de montaña con un peso por unidad de 506 gramos, mientras la segunda, más alta de caña, pesa 575 gramos, de nuevo, cada bota.

 

peso del calzado de montaña

 

peso del calzado de montaña

 

Sumandos ambos pies, ir con zapatillas supone un lastre de 1.012 gramos, frente a los 1.150 gramos del modelo MID.

Como se aprecia, la diferencia es bastante pequeña en este caso. Eso se debe a que las partes más pesadas del calzado suelen ser la suela y la media suela, piezas que en el caso de las Salewa son similares en ambos modelos.

 

peso del calzado de montaña

 

Veamos alguna de las consecuencias físicas de utilizar uno u otro par de calzado para una persona de 1,80 metros de talla en un recorrido de 10 kilómetros.

Considerando una longitud de paso de 80 centímetros, los pasos a dar en esa distancia serían:

10.000 m / 0,80 m (longitud de paso) = 12.500 pasos

1.150 gr – 1.012 gr = 138 gramos de diferencia de peso entre los dos tipos de calzado.

Como en cada paso movemos tan solo un pie, la diferencia de carga desplazada será de:

138 gr / 2 = 69 gramos

Y si llevamos el calzado MID en lugar del bajo deberemos mover:

12.500 pasos X 69 gr = 862,5 Kilogramos más.

Está claro que en distancias largas no se trata de esfuerzos despreciables.

 

peso del calzado de montaña

 

Además de esa diferencia de peso, diversos estudios demuestran que cada 100 gramos de carga extra en los pies elevan el gasto de energía en un 1%, aproximadamente, y equivalen a portear en la espalda entre 400 y 600 gramos de peso suplementario.

Es decir que, si calzamos las zapatillas Alp Trainer 2 MID GTX gastaríamos parecida energía que si llevamos las bajas Alp Trainer 2 GTX y unos 700 gramos de carga en la espalda.

Pero esos resultados, que son evidentes cuando la velocidad de marcha es de 5 o más km/h, o cuando corremos, son menores cuando caminamos tranquilos, apenas a 4 km/h.

Los test realizados corriendo aumentan la importancia de la ligereza frente a los realizados andando, puesto que la velocidad de desplazamiento de los pies es mucho más elevada en el caso de la carrera.

En síntesis, podemos afirmar que, si nuestro objetivo es competir, en carreras de montaña, por ejemplo, cuanto más ligero sea el calzado, mejor marca conseguiremos, pero si damos prioridad a la seguridad y la comodidad, o si esperamos mantener ritmos tranquilos de marcha, el peso perderá buena parte de su importancia.

 

peso del calzado de montaña

 

Y otro matiz a señalar: si tenemos un peso corporal alto y/o vamos a realizar recorridos largos con carga pesada, las articulaciones nos agradecerán que utilicemos calzado con buena estabilidad y amortiguación, lo que nos llevará a preferir, en general, modelos MID o botas de caña más alta.

Estos consejos no impiden que podamos encontrarnos en la montaña con personas, incluso de larga experiencia, que disfrutan de los caminos con protecciones minimalistas para sus pies.

Además, puedes echar un vistazo a estos otros post que pueden marcan la diferencia en la montaña: desde el calzado hasta la mochila, cada elección influye en tu comodidad, seguridad y disfrute de la ruta.

 

 

4 comentarios

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  1. Barkatu,
    12500 pasos, por 69 gramos creo que son 862,50 kilogramos.
    Perdón por la intromisión.
    Un cordial saludo,

    1. Egun on, Juanjo!
      Ez dago parkamenik. Arazoi guztia daukazu!
      Eskerrik asko esateagatik!

  2. kepa no se si ha hecho vd bien los cálculos, 12.500 pasos por 69grs dan 826.200grs/1000 = 862,5kg, no 8.620kg……

    1. Aupa, Ángel!
      ¡Tienes razón!
      En un alarde de entusiasmo desplacé la coma una posición.
      ¡Muchas gracias por comprobarlo y comentarlo!